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Muelas del juicio: Síntomas y cuándo preocuparte

Las muelas del juicio suelen dar molestias leves al salir: presión, sensibilidad e inflamación puntual en la encía son normales y duran unos días. Pero si aparece dolor intenso, hinchazón en la cara, fiebre o dificultad para abrir la boca, no es una molestia pasajera: conviene que te vea un dentista, porque puede tratarse de una muela retenida o infectada.

Notar molestias en el fondo de la boca suele ser señal de que están saliendo las muelas del juicio, algo que ocurre con más frecuencia entre los 17 y los 25 años. Pero no es exclusivo de esa edad: una muela retenida puede permanecer sin dar problemas durante años y empezar a molestar más adelante, a los 30, 40 o después. La duda que más se repite es siempre la misma: ¿esto es normal o hay que preocuparse?

Aquí te explicamos los síntomas, cuánto suelen durar, cuáles son señal de alarma y qué hacer en cada caso, tengas la edad que tengas.

¿Qué son las muelas del juicio?

Las muelas del juicio, o terceros molares, son los últimos dientes en desarrollarse. Suelen empezar a erupcionar entre los 17 y los 25 años, aunque el proceso varía mucho de una persona a otra: en algunos casos aparecen antes, en otros más tarde, y en otros se quedan retenidas sin salir nunca. Se sitúan dos en la parte superior y dos en la inferior, al final de la arcada.

¿Pueden dar problemas después de los 25 años?

Sí, y es más habitual de lo que se piensa. Una muela retenida puede estar años sin causar ninguna molestia y empezar a dar problemas más adelante —por una infección puntual, un cambio en la posición de los dientes vecinos, o simplemente porque con el tiempo se vuelve más difícil mantener limpia esa zona. Si tienes 30, 40 o más años y de repente notas molestias en el fondo de la boca, no descartes que el origen sea una muela del juicio solo por la edad.

Por qué dan tantos problemas

La mandíbula humana actual no siempre tiene espacio suficiente para que erupcionen con normalidad. Cuando falta ese espacio, la muela puede quedar retenida —parcial o totalmente atrapada en el hueso o la encía— o salir en una posición incorrecta, presionando contra el diente vecino.

Síntomas de las muelas del juicio

Síntomas habituales durante la erupción

  • Presión o dolor sordo en la parte posterior de la boca, que puede intensificarse al masticar.
  • Inflamación de la encía alrededor de la zona, a veces enrojecida.
  • Molestia leve al abrir la boca del todo.

Síntomas que indican infección o complicación

  • Dolor agudo y persistente, que no cede con analgésicos habituales.
  • Hinchazón visible en la mejilla o la mandíbula.
  • Mal aliento o mal sabor de boca que no desaparece con el cepillado — puede deberse a otras causas del mal sabor de boca además de la muela del juicio.
  • Fiebre.
  • Dificultad para abrir la boca con normalidad (trismo).
  • Dolor que se irradia hacia el oído, la mandíbula o el cuello.

Estos últimos son los que marcan la diferencia entre “es normal que moleste un poco” y “esto necesita revisión”.

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¿Cuánto dura el dolor de la muela del juicio?

No hay un plazo único: depende de si la muela está saliendo con normalidad, si está retenida o si ya se ha extraído. Por eso conviene diferenciar dos situaciones:

Dolor durante la erupción

Si la molestia es leve y aparece de forma intermitente mientras la muela va saliendo, suele mejorar en unos días. Si el dolor es constante durante más de tres o cuatro días sin mejorar, o va a más en lugar de a menos, ya no encaja con una simple erupción normal.

Dolor después de la extracción

Tras extraer la muela, la molestia postoperatoria habitual va cediendo de forma progresiva en la primera semana. Un dolor que en vez de mejorar empeora a partir del segundo o tercer día es una señal de alarma —puede indicar alveolitis seca, no una simple recuperación lenta. Más abajo te explicamos esta complicación con detalle.

Muelas del juicio retenidas: qué significa

Una muela retenida es la que no ha logrado erupcionar con normalidad por falta de espacio. Puede quedar:

  • Parcialmente cubierta por la encía — el hueco entre encía y diente acumula restos de comida y bacterias, lo que favorece una infección local conocida como pericoronaritis: la encía que rodea la muela se inflama, se enrojece y duele al tacto, y puede llegar a dificultar la apertura de la boca si no se trata.
  • Totalmente dentro del hueso, sin síntomas visibles hasta que se detecta en una radiografía.

No todas las muelas retenidas dan problemas; algunas permanecen así sin causar molestias durante años. Esto puede pasar tanto si la muela lleva años sin dar problemas como si acaba de empezar a salir, sea cual sea tu edad.

Cuándo acudir al dentista (y cuándo es urgencia)

No hace falta esperar a que el dolor sea insoportable. Conviene pedir cita si notas:

  1. Dolor que dura más de dos o tres días sin mejorar.
  2. Hinchazón en la cara o la mandíbula.
  3. Fiebre.
  4. Mal aliento persistente pese a una buena higiene.
  5. Dificultad progresiva para abrir la boca.

Cuándo es una urgencia real

Si aparece hinchazón facial con fiebre, o el dolor no cede en absoluto con analgésicos habituales, no es una cita programable para dentro de dos semanas: es preferible que te valoren cuanto antes, ya sea en tu clínica o en un servicio de urgencias dentales. La combinación de fiebre + hinchazón es la que con más frecuencia indica que la infección se ha extendido más allá de la muela.

Diagnóstico: cómo se confirma

La valoración empieza con una exploración y el historial de síntomas. Para confirmar la posición exacta de la muela y si está afectando a otras piezas, se recurre a imagen:

  • Radiografía panorámica: da una visión completa de toda la boca en una sola imagen; es la prueba de primera elección.
  • Tomografía (CBCT): se usa en casos más complejos, cuando hace falta ver con precisión la relación entre la raíz de la muela y el nervio dentario, para planificar la extracción con más seguridad.

Tratamientos disponibles

Extracción quirúrgica

Es el tratamiento más habitual cuando la muela retenida causa dolor, infecciones repetidas o presión sobre el diente vecino. Se realiza con anestesia local (o sedación, según el caso) y su complejidad depende de la posición de la muela. Si tu caso requiere este tratamiento, en Ivory Dental realizamos cirugía oral en Córdoba con planificación previa mediante radiografía.

Cuando no hace falta extraerla

Si la muela ha salido correctamente, no presiona a otras piezas y se puede limpiar con normalidad, no es necesario extraerla solo por precaución. La decisión se toma según cada caso, no de forma automática ni por edad.

Manejo del dolor mientras tanto

Un analgésico de venta libre puede aliviar la molestia puntual, y si hay infección activa, el dentista puede pautar antibiótico antes de la extracción para reducir la inflamación. Ninguna de estas medidas sustituye la valoración profesional si los síntomas persisten.

Cuidados después de la extracción

Seguir las indicaciones postoperatorias reduce el riesgo de complicaciones: evitar enjuagues bruscos, no fumar en las primeras 72 horas y mantener una higiene suave en la zona son las pautas más habituales.

Alveolitis seca: la complicación a vigilar

Es poco frecuente, pero es la complicación más conocida tras la extracción de una muela del juicio: ocurre si el coágulo que protege la herida se pierde antes de tiempo, dejando expuesto el hueso. Se manifiesta como un dolor intenso que aparece unos días después de la extracción, distinto a la molestia normal de la cicatrización. 

Dolor referido: por qué a veces duele el oído o la cabeza

El dolor de una muela del juicio no siempre se queda localizado en la boca. Al compartir estructuras nerviosas con zonas cercanas, puede notarse también:

  • En el oído, por la proximidad de la mandíbula con las estructuras auriculares.
  • En el cuello, por la tensión muscular asociada a la inflamación.
  • Como dolor de cabeza, que en ocasiones se confunde con tensión por bruxismo o estrés, cuando en realidad tiene su origen en la muela.

Si el dolor de cabeza o de oído aparece junto con molestia en la parte posterior de la boca, merece la pena valorar si el origen está en la muela del juicio antes de tratarlo como un problema aparte.

Cómo cuidarte si están dando problemas

  • Cepillado cuidadoso de la zona posterior, aunque moleste un poco.
  • Enjuague con agua tibia y sal si hay inflamación leve.
  • Revisión dental periódica: permite detectar una muela retenida antes de que dé problemas, sea cual sea tu edad.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que duela mientras salen las muelas del juicio?

Sí, cierta presión o molestia leve es habitual. Lo que no es normal es un dolor intenso, hinchazón o fiebre.

¿Todas las muelas del juicio hay que extraerlas?

No. Solo se recomienda extraerlas cuando causan dolor, infecciones, presión sobre otras piezas o no hay espacio para que erupcionen correctamente.

¿Cuánto dura la molestia al salir una muela del juicio?

Una molestia leve y puntual no es motivo de alarma, pero si se prolonga más de tres o cuatro días sin mejorar, o va a más, conviene consultarlo.

¿Puedo tener problemas con las muelas del juicio pasados los 25 años?

Sí. Una muela retenida puede empezar a dar molestias en cualquier momento de la vida adulta, no solo durante la etapa típica de erupción.

¿Puedo ir a urgencias por el dolor de una muela del juicio?

Sí, si el dolor no cede con analgésicos habituales o va acompañado de hinchazón facial y fiebre, es motivo suficiente para una atención urgente.

¿Puede una muela del juicio causar dolor de oído o de cabeza?

Sí, el dolor puede irradiarse hacia zonas cercanas como el oído, la mandíbula o el cuello debido a la proximidad de las estructuras.

¿Qué es la pericoronaritis?

Es la inflamación e infección de la encía que rodea una muela del juicio parcialmente erupcionada, causada por la acumulación de restos y bacterias en esa zona.

Gloria Barranca Suárez es odontóloga. Se graduó en 2012 en la Facultad de Odontología de la Universidad de Sevilla y cuenta con formación y experiencia en ortodoncia digital, endodoncia y estética dental.

Revisado por:

Gloria Barranca Suárez

Odontóloga especializada en ortodoncia digital, endodoncia y estética dental.

Gloria Barranca Suárez es odontóloga, graduada en 2012 por la Facultad de Odontología de la Universidad de Sevilla. Cuenta con formación y experiencia en ortodoncia digital, endodoncia y estética dental.

N.º de colegiada: 14/00/3163

Última revisión del artículo: 21/08/2026

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